lunes, 20 de diciembre de 2010

Por siempre jamás....

Hola

No se si estás ahí, si vas a leer esto o si simplemente te colaste en esta dirección por casualidad. Realmente esto es un ejercicio mental que realizo para despejar un poco mi cabeza.
La verdad es que no se porque lo hago, solo se me ha ocurrido. Aún así, por si te interesa te hablaré un poco de mí. Quizá no sea muy diferente a ti, e incluso cabe la posibilidad de que te identifiques conmigo.
En realidad, sino es así, tampoco importa...
Antes de que se me olvide, quiero darte las gracias ya que soy consciente de lo aburrido que resulta escuchar los problemas de otros. Pero voy al grano…
Mi nombre… no importa. Podría llamarme como tú ya que verás que no soy muy diferente a ti.
Mi edad: tengo 35 años. Y por supuesto, mi sexo, MUJER.
Si algún hombre ha optado por leer esto, por favor, que no se asuste y siga, puede que descubra cosas que desconoce. Pero me vais a perdonar si no os menciono mucho ya que cuando escribo me imagino hablando con alguien de tú a tú, y evidentemente, ese alguien no es un hombre. Pero insisto, puede que os guste.
En fin, sin más dilación.
Te pongo en antecedentes. Mujer, 35 años, con pareja estable y mucho tiempo libre.
Sí amiga, el paro. Ese gran depredador que parece degustar carne femenina.
Durante casi dos años, el paro, me ha obligado a pensar. No he tenido nada mejor que hacer. He pensado en muchas cosas. Pero sobretodo en la vida. En todo lo que he vivido y en como pasa el tiempo y vas cambiando. En lo que dejas atrás y ya no vuelve. En las decisiones que vas tomando día a día, y en las que has tomado sin vuelta atrás.  En aquellas cosas que te asustaban y en lo que te asusta ahora. Hay tantas y tantas cosas en las que pienso que en último término resulta patético.
Durante todo este tiempo que he pasado pensando y analizando mi vida, me he dado cuenta de que no es mucho mejor ni peor que la vida de gente que conozco. Tengo amigas casadas, separadas, solteras, con hijos, sin hijos, con trabajo, sin trabajo,… características análogas a sus vidas que en principio pueden resultar determinantes a la hora de marcar la diferencia, pero si las escuchas hablar por un instante, solo por un momento, si te introduces en sus vidas como si fuera la tuya, te das cuenta de que no somos tan diferentes. TODAS seguimos esperando ese cuento que nos contaron cuando éramos pequeñas, y que nos creímos. El cuento del príncipe azul y por siempre jamás.
¡PUTO CUENTO¡ ¿Por qué nos lo contaron? Nos han hecho tener unas miras inalcanzables. El príncipe azul no existe. Nunca existió.
Un día sales a la calle, conoces a un tío, pueden pasar días, meses, años… da igual. Tú comienzas a ver atisbos, te imaginas que podría ser él. Te dice cosas al oído, te trata como si fueras una princesa, flores, regalos, besos,.. y ¡paf¡. ¡Te has enamorado¡ Entonces, todo pasa muy deprisa. Te casas, o vives con él. Tienes hijos o no. Le haces la comida, le lavas la ropa, los calzoncillos, los calcetines,... llegan los pedos en la cama. ¡Horror¡ ¿Dónde quedó el príncipe azul? ¿Y las palabras bonitas? ¿Y la princesa? Y un día lo miras, y te das cuenta. ¡Dios¡ ¡la he cagado¡ El príncipe azul que viste en un principio era pura sugestión. En realidad, nos lo creímos. Quisimos verlo. Pero ¡NO EXISTE¡. Y ahora, no hay vuelta atrás. ¡Vives con HOMMER SIMPSON¡. Calvo o con dos pelos en el mejor de los casos. Cinco meses de gestación en su tripa y bebiendo cerveza y eructando para hacerte saber que te agradece todo lo que haces por él.
Lo tienes claro. No es él. Estás convencida. Como has podido ser tan imbécil.
No lo entiendes pero esa fue tú elección. Nadie te obligo y ahora tienes que seguir adelante.
Y así, llega la resignación.
Entonces en ese momento, cuando estas atrapada y no ves el horizonte, acudes a él. A tú sueño. Allí, dónde nadie nos ve, buscamos el cuento. Ese que nunca contaremos porque es demasiado romántico. Nos da vergüenza si quiera que alguien pudiese leer nuestros pensamientos. Pero esta guardado y aunque la vida no es como nos contaron, el permanece allí… por siempre jamás.

2 comentarios:

  1. que bacano como lo cuentas,es verdad, toda la vida seguimos esperando el principe de los sueños, pues el de la vida real se convirtió en sapo, jajaja, sin vuelta de hoja, no se puede devolver el tiempo.

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  2. He llegado hasta ti gracias al foro de literatura y me gusta lo que cuentas. Te seguiré de cerca! :)

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